Con una trayectoria en el cine, la televisión y la cultura popular española, Bibiana Fernández muestra su personalidad en cada rincón de su casa. Lejos de seguir las reglas del diseño de interior convencional, enseña su chalet con jardín y piscina a las afueras de Madrid de manera natural y espontánea en sus redes sociales (@thedevilisawoman)
Con audaces decisiones estéticas, en la vivienda conviven desde piezas de mobiliario retro y clásico hasta elementos de inspiración oriental, además de obras de arte que aportan carácter a cada ambiente.
La bienvenida a la vivienda impacta desde el primer momento: una pared pintada en un llamativo tono mostaza sobre la que descansa un aparador de madera oscura con patas en forma de tijera. Sobre la consola se despliegan recuerdos y simbolismos: desde una foto enmarcada de la actriz en un posado de estudio luciendo un espectacular vestido blanco engalanado con rosas, hasta una escultura de hierro fundido, un jarrón con hortensias preservadas y ligeras bolas decorativas de cristal. Corona el espacio una máscara de Buda, pieza asociada a la serenidad, la protección y la buena suerte, que deja ver su fascinación por la estética asiática.
En otros ambientes también hay guiños orientales, como un armario de pared en madera de estilo asiático con delicados dibujos pintados a mano. Todo el hogar expone el amor por el arte y el coleccionismo de la actriz: cuadros, objetos traídos de viajes y piezas escultóricas singulares conviven en cada rincón, desde una vitrina dedicada exclusivamente a su colección de huevos decorativos hasta un imponente tigre de porcelana en actitud desafiante.
En la zona del comedor conviven múltiples estilos. La composición combina aparadores de estética retro con una gran mesa de superficie transparente que aligera el peso visual de la estancia. El detalle diferencial lo aportan las sillas: el modelo Tulip, diseñado por el arquitecto Eero Saarinen a mediados del siglo XX, cuyos asientos rojos aportan una nota de energía sobre la sobriedad del conjunto. Además, destaca una espectacular lámpara suspendida de láminas doradas y anaranjadas que proyecta un cálido juego de sombras.
El recorrido por la vivienda continúa en la planta superior, donde la artista ha reservado un rincón más íntimo dedicado al trabajo, con un escritorio vintage de madera.
Sin embargo, uno de los grandes atractivos de la propiedad se encuentra al traspasar sus muros. El jardín, protegido por una barrera vegetal que garantiza absoluta privacidad, se articula con flores, árboles y plantas de distinta índole. La zona de la piscina se convierte en el escenario perfecto para disfrutar de los días de verano, un espacio que la actriz suele compartir en sus redes sociales mientras disfruta de comidas y largas sobremesas con amigos o, simplemente, se relaja por la tarde en compañía de su perro.
Imagen | @thedevilisawoman
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