Rodrigo, joven electricista: "La gente se gasta 4.000 euros en un sofá, pero no en la instalación eléctrica"

El profesional reflexiona sobre las prioridades al reformar una casa y el escaso valor que a veces se concede al trabajo que queda detrás de las paredes

Plantilla Joana Costa Periodista 1200x900 38
Sin comentarios Twitter Flipboard E-mail
joana-costa

Joana Costa

Editor
joana-costa

Joana Costa

Editor

En una reforma, el sofá se prueba, el suelo se compara y el color de la cocina puede ocupar varias conversaciones familiares incluso varias incursiones a verificar si cumple con nuestras expectativas. 

La instalación eléctrica, en cambio, suele resolverse entre presupuestos y decisiones que apenas se notarán a simple vista y jamás quedarán a la vista. Esa diferencia cotidiana explica, según el electricista Rodrigo Martín, por qué cuesta más justificar determinadas inversiones cuando su resultado queda oculto.

"A la gente no le importa gastarse 4.000 euros en un sofá, pero sí en la instalación eléctrica", afirma el profesional de 30 años. Rodrigo aborda esta cuestión en el podcast de Schneider Electric España, en una conversación junto a su padre, Víctor, que acumula más de medio siglo de experiencia en el oficio, y el también electricista Ricardo Abellán. 

Su comparación señala una contradicción según la cual aquello que se disfruta visualmente encuentra más fácilmente su lugar en el presupuesto que lo que permite utilizar la casa a diario. Para Rodrigo, la instalación eléctrica merece una atención que no siempre recibe cuando se reparten los gastos entre muebles, acabados y trabajos de obra.

Además, según señala, la dificultad empieza incluso antes de entrar en la vivienda con las herramientas. Según explica Rodrigo en la conversación, preparar un presupuesto exige estudiar el trabajo y escoger materiales, pero muchos clientes terminan concentrándose en el importe final. Su padre comparte esa percepción: considera que la experiencia y la capacidad del profesional tenían antes un mayor peso en la elección. 

Nuevas tareas en el oficio

Padre e hijo representan dos etapas de una profesión que también ha cambiado por dentro. Durante el podcast, Rodrigo menciona las placas solares, los puntos de recarga para vehículos eléctricos y la domótica como ejemplos de los nuevos trabajos que forman parte de su actividad. El oficio ya no se limita a resolver enchufes, interruptores y puntos de luz. elespanol.com

Esa transformación obliga a los instaladores a seguir aprendiendo. De hecho, la formación continua aparece en la conversación como una necesidad para trabajar con tecnologías que amplían las posibilidades de la vivienda y también las exigencias del oficio. 

En el otro extremo, para el propietario, esos conocimientos pueden resultar menos evidentes que un acabado impecable, aunque formen parte del servicio que está contratando. 

En cualquier caso, es importante siempre revisar cómo se valora una reforma. Comparar presupuestos implica mirar el precio, pero también entender qué trabajos contempla cada propuesta y qué materiales se han previsto. Una decisión informada siempre necesita algo más que enfrentar dos cifras.

El sofá seguirá teniendo una ventaja indiscutible: se ve nada más entrar y permite comprobar al instante si resulta cómodo. En el otro extremo, el cableado y las protecciones carecen de ese escaparate. Precisamente por eso, la reflexión del electricista pone el foco en esa parte invisible de la vivienda.

Fotos | Schneider Electric/YouTube

En DAP | Por qué no es buena idea pagar siempre la compra del supermercado con tarjeta de crédito

En DAP | “Los mercados son demasiado patriarcales”: esta cocinera catalana critica que sus horarios sigan diseñados para amas de casa

Inicio