En las redes sociales, el bicarbonato de sodio suele ser el ingrediente estrella de un sinfín de trucos de limpieza del hogar, presentado como un remedio prácticamente mágico capaz de erradicar cualquier tipo de mancha.
Sin embargo, más allá de los titulares llamativos y las soluciones milagrosas, expertos en la materia como el ingeniero químico Diego Fernández divulgan cómo utilizarlo desde la objetividad científica. Comprender qué propiedades físicas y químicas hacen realmente efectivo a este compuesto permite delimitar las expectativas y aprovechar su verdadero potencial en las tareas cotidianas.
La recomendación del especialista responde a las dos propiedades clave que presenta el bicarbonato de sodio frente a la suciedad cotidiana:
- Efecto abrasivo y consistencia en pasta: Al ser un compuesto poco soluble en agua, el bicarbonato permite crear una pasta limpiadora cuando se combina con un mínimo de agua o jabón líquido. Esta textura ligeramente granulada actúa por fricción, permitiendo desprender la suciedad incrustada en zonas como el borde de la suela de los zapatos o en las paredes.
- Control de humedad y olores: De forma complementaria, resalta la capacidad absorbente del bicarbonato ante líquidos como el sudor o los lixiviados de la basura, reduciendo la volatilidad de los fluidos y matizando los malos olores del calzado tras su uso.
En definitiva, el propio especialista ejemplifica el valor de este producto en un video de Instagram y asegura como él lo utiliza para limpiar las paredes y el borde de la suela de los zapatos.
Imagen | @renovandoconideas
En DAP | Poner bicarbonato en el fondo del cubo de basura: para qué sirve y cada cuánto conviene cambiarlo
Ver 0 comentarios