Vivir en una isla privada no es un privilegio exclusivo del Caribe o del Mediterráneo. A tan solo 80 kilómetros de la capital, en mitad del embalse de El Burguillo (Ávila), hay una singular finca amurallada con un castillo que cuenta con total independencia energética. Un refugio insólito que ofrece una panorámica completa del entorno y tiene la particularidad de transformarse en península según la época del año.
Considerada una de las oportunidades más llamativas del sector inmobiliario, la isla Centinela cuenta con 10.847 metros cuadrados que actualmente está a la venta en Idealista por 3,25 millones de euros. La edificación principal, rodeada por un muro de granito de hasta cuatro metros de altura, suma unos 1.000 metros cuadrados construidos y distribuidos en cuatro plantas con ascensor.
En su ficha de venta consta un total de 11 dormitorios y 11 baños, repartidos entre siete suites exteriores con chimenea y el espacio de un pabellón de fiestas con bar profesional adaptado como cuatro dormitorios adicionales, además de calas, arbolado y un embarcadero propio. La finca tiene un modelo de autosuficiencia energética e hídrica, al gestionarse con paneles solares, dos grupos electrógenos de respaldo y sistemas propios de depuración de agua.
El acceso habitual a la finca se realiza en barca a través de los 300 metros que la separan de la orilla. Sin embargo, cuando el nivel del agua baja lo suficiente, la isla se une a tierra firme mediante un istmo y se puede llegar en coche hasta la propia muralla.
Aunque su historia oficial y la fecha exacta de construcción no están del todo aclaradas, el inmueble cuenta con licencia de hotel rural de tres estrellas en Castilla y León. Con un precio inferior al de muchas mansiones de lujo en Madrid, Marbella o Ibiza, la isla Centinela será, para el afortunado comprador, un refugio singular que combina historia, sostenibilidad, naturaleza y, sobre todo, absoluta privacidad.
Imagen | Idealista
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