Hay olores que duran menos de lo que cuesta ordenar el salón. El de la casa recién limpia tiene esa misma fugacidad: basta cocinar, abrir una ventana o volver a ocupar el sofá para que desaparezca. Por eso Rocío Verdugo, conocida en redes como @roverdugo5, propone un perfume textil que prepara con tres productos habituales en casa.
La receta lleva 200 mililitros de agua, otros 200 de alcohol de limpieza y 100 de suavizante. Verdugo utiliza el alcohol de Mercadona, aunque explica que se puede emplear otro equivalente. El aroma final conseguido dependerá, sobre todo, del suavizante que se elija.
Para prepararla, vierte los ingredientes en una botella con pulverizador y agita bien la mezcla. Después la aplica sobre superficies de tela como el sofá, las cortinas o la ropa de cama, esos textiles que participan en la vida diaria de la casa pero que no siempre resulta sencillo lavar, ya sea por sus dimensiones o por sus tejidos.
La idea es repartir una pulverización ligera, sin empapar la tapicería ni dejar húmedos los cojines. Se trata de aportar fragancia, no de hacer una limpieza profunda: si hay una mancha o el tejido necesita lavarse, obviamente el buen olor por sí solo no resolverá el problema.
Probar primero en los tejidos expuestos
Antes de sacar el pulverizador, conviene consultar la etiqueta del sofá. Los fabricantes distinguen entre tapicerías que admiten productos con agua, tejidos que requieren otros métodos y materiales para los que se recomienda únicamente aspirar. De este modo, hay que asegurarse, como siempre, de las instrucciones del fabricante.
También es prudente hacer una prueba previa en una zona poco visible y esperar a que se seque. Así se puede comprobar si la mezcla deja cerco o altera el color o la textura antes de aplicarla en una parte expuesta.
En cortinas y ropa de cama, la misma cautela pasa por revisar las indicaciones de cuidado de cada tejido. Y, al utilizar alcohol de limpieza, hay que seguir las advertencias de su envase y evitar pulverizarlo cerca de llamas o fuentes de calor.
El atractivo del truco está en su preparación sencilla y ultrarápida: tan solo basta con una botella, tres ingredientes y unos segundos para perfumar la tela. Su resultado, eso sí, es un olor agradable; para que la casa esté limpia de verdad siguen haciendo falta las tareas de siempre, con menos glamour y bastante más constancia.
Fotos | @rovergudo5/Instagram
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