Cambiar una planta de maceta es una tarea habitual cuando ha crecido, las raíces necesitan más espacio o es necesario renovar el sustrato. Sin embargo, el trasplante también supone un momento especialmente delicado para la planta, y los errores cometidos durante el proceso pueden pasar factura días o semanas después.
Así lo advierte Álvaro Pedrera, experto en plantas y divulgador en redes sociales, que asegura que detrás de muchas plantas que enferman o mueren poco después de ser trasplantadas no hay simplemente mala suerte. "El trasplante es uno de los momentos más delicados para una planta", explica.
Para Pedrera, una de las claves está en no abordar el cambio de maceta de manera improvisada. "Tienes que seguir un método", señala. Ese proceso no se limita al momento de sacar la planta de su recipiente y colocarla en otro, sino que comienza antes y continúa durante los días posteriores.
"Si no preparas la planta antes del trasplante, después y durante el trasplante te equivocas en algo, peor", explica el especialista. Es decir, el estado en el que llega la planta al cambio de maceta y la forma de manipularla también influyen en su recuperación posterior.
Los cuidados deben cambiar
Uno de los errores sobre los que Pedrera pone especialmente el foco aparece cuando el trasplante ya ha terminado. Según explica, no se debería asumir que la planta puede continuar inmediatamente con exactamente la misma rutina que tenía hasta entonces.
"Si después del trasplante sigues cuidándola igual que antes, seguramente se muera", advierte. El experto utiliza una comparación muy gráfica para explicar este periodo de adaptación: "Tus plantas son como pacientes: después de un trasplante necesitan cuidados extra para recuperarse y volver al cien por cien".
El cambio puede generar estrés en la planta, especialmente si durante el proceso se han manipulado sus raíces. Por eso, la atención durante los días posteriores forma parte del propio trasplante y no debería considerarse una tarea independiente.
Pedrera reconoce además que muchas personas terminan teniendo miedo a cambiar sus plantas de maceta después de haber perdido algún ejemplar. "Mucha gente le tiene miedo al trasplante porque cada vez que lo hacen la lía. Y lo entiendo", señala.
Sin embargo, el especialista insiste en que el resultado no debería depender de la suerte. "No es cuestión de suerte ni de cruzar los dedos, es cuestión de hacerlo bien", resume. Preparar la planta, prestar atención durante el cambio y adaptar los cuidados posteriores son, según su explicación, las tres fases que conviene tener presentes.
Fotos | ypique/Instagram y en Pexels: AYOUB ZAID
En DAP | Así tienes que cortar la lavanda para mantener su aroma, color y que la planta dure más años
En DAP | Cuatro plantas medicinales imprescindibles en tu jardín
Ver 0 comentarios