
La especialista comparte cuatro trucos para guardar mejor las sábanas bajeras, los vestidos largos, la ropa interior y las bermudas sin necesidad de comprar un armario más grande
Llega el cambio de armario y la escasez de espacio se pone más de manifiesto que nunca. Los armarios parecen quedarse pequeños por mucho que se intente reorganizarlos. Los cajones no cierran, las camisetas forman montañas imposibles y las sábanas bajeras acaban convertidas en una bola que ocupa más espacio del necesario.
Sin embargo, antes de plantearse comprar muebles nuevos, merece la pena revisar cómo se guarda la ropa. Unos pequeños cambios en la manera de doblar y colocar las prendas pueden ayudar a aprovechar mejor cada estante y cada cajón.
Trucos en el doblado
La experta en limpieza y organización María Fernández ha compartido en Instagram varios trucos para poner orden en el armario sin complicarse demasiado. Sus recomendaciones se centran en cuatro elementos que suelen resultar especialmente difíciles de guardar.
Se trata, en concreto, de las sábanas bajeras, los vestidos largos, la ropa interior y las bermudas. La propuesta consiste en aplicar técnicas sencillas que permiten reducir el volumen de algunas prendas y mantenerlas visibles y accesibles.
Bajeras, encajadas
Uno de los problemas más habituales aparece al intentar doblar una sábana bajera ajustable. Las esquinas elásticas dificultan conseguir una forma rectangular y, cuando se guarda de cualquier manera, acaba ocupando buena parte del estante. "Con este truco doblo la sábana bajera yo sola", explica Fernández. El secreto está en encajar las esquinas unas dentro de otras antes de comenzar a realizar los pliegues, en lugar de intentar doblar directamente toda la tela.
Para hacerlo, la especialista recomienda introducir las manos en las esquinas de la sábana y encajarlas entre sí. Después, hay que extenderla, doblar los extremos hacia dentro y terminar realizando tres pliegues hasta conseguir una forma compacta. "Queda mucho mejor doblada y ocupa menos espacio en el armario", asegura. Este doblado compacto facilita colocar varias sábanas unas encima de otras y evita que los bordes elásticos sobresalgan de la pila.
Vestidos largos en dos perchas
Los vestidos largos presentan un problema diferente. Cuando se cuelgan en un armario de poca altura, el bajo puede acabar arrastrándose por el suelo o quedar amontonado sobre los zapatos y las cajas. Para evitarlo, Fernández propone utilizar dos perchas en lugar de una. La primera sostiene el vestido por los hombros, mientras que la segunda permite recoger la parte inferior de la prenda y elevarla.
El procedimiento consiste en colocar una segunda percha en la parte baja del vestido y engancharla a la superior, de manera que la tela quede recogida y no toque el suelo. "Así el vestido queda más alto y no arrastra", explica. Es una solución especialmente práctica cuando falta espacio vertical en el armario, aunque conviene realizarla con cuidado si se trata de vestidos delicados o tejidos que puedan deformarse con facilidad.
Ropa interior en paquetitos
La ropa interior también puede convertirse en una fuente de desorden cuando se guarda sin doblar dentro de un cajón. La especialista recomienda empezar llevando la parte inferior hacia arriba, doblar después los laterales hacia el centro y terminar plegando la prenda por la mitad. El resultado es un pequeño paquete que puede guardarse en posición vertical dentro de una caja organizadora, sin necesidad de apilar unas piezas sobre otras.
Esta forma de organización tiene una ventaja evidente: permite identificar cada prenda de un vistazo. En lugar de remover todo el cajón para encontrar lo que se busca, basta con mirar las diferentes piezas colocadas en fila. Además, las cajas ayudan a delimitar el espacio disponible y evitan que las prendas se desplacen cada vez que se abre o se cierra el cajón. El orden visual también facilita mantener la organización después de hacer la colada.
Pantalones
El último truco está dedicado a las bermudas y pantalones, una prenda que puede ocupar bastante espacio cuando se guarda doblada de cualquier manera. Fernández recomienda plegarlos primero por la mitad, introducir ligeramente hacia dentro la parte de la entrepierna y terminar doblándolos en tres. Después, se colocan de pie en el cajón. Este sistema vertical permite tener varias estas prendas ordenadas y localizarlas sin deshacer el resto de la ropa.
Las recomendaciones de María Fernández muestran que aprovechar mejor un armario no depende únicamente de su tamaño, sino también de cómo se distribuye su contenido.
Fotos | @marianordichouse/Instagram
En DAP | Cómo limpiar la lavadora a fondo
En DAP | Percarbonato sódico: cómo usarlo
Ver todos los comentarios en https://hogar.directoalpaladar.com
VER 0 Comentario