
La germinación con palillos permite obtener una planta en casa, pero conseguir un pequeño árbol ramificado es otra cosa
Todos lo saben: el hueso del aguacate suele tener un destino bastante breve después de preparar una tostada. Sin embargo, también puede convertirse en el comienzo de un pequeño árbol que cultivar en casa.
En redes también hay quienes proponen hacer un bonsái, como es el caso de la cuenta de TikTok de @casavegagc, que muestra la semilla cultivada en agua y los procesos siguientes para hacerla crecer.
Para empezar, hay que retirar los restos de pulpa y lavar la semilla. Basta con introducir tres o cuatro palillos aproximadamente a media altura y se apoyan sobre el borde de un vaso. La parte ancha debe quedar abajo, con el cuarto inferior del hueso dentro del agua, mientras el extremo puntiagudo permanece hacia arriba.
Renovación del agua
Durante esta fase, conviene renovar el agua un par de veces por semana y comprobar que su nivel no descienda hasta dejar seca la base. Es una pauta práctica compatible con las recomendaciones de cambiarla cada pocos días.
En el vídeo de Tik Tok, el experto propone cambiarlas unas dos veces por semana para que el agua se mantenga en buen estado. En este sentido, la Royal Horticultural Society también aconseja sustituirla regularmente y mantener la semilla en un ambiente cálido.
Ocho semanas en germinar
La germinación requiere paciencia. Según la Royal Horticultural Society, el hueso se abre y aparecen primero una raíz y después un brote; el proceso puede tardar ocho semanas o más.
Cuando haya varias hojas y abundantes raíces finas, llegará el momento de retirar los palillos y pasar la planta a una maceta. Esa primera grieta forma parte del proceso descrito por la entidad.
Recortar a la mitad, sin miedo
Para favorecer una silueta ramificada, hay que intervenir sobre el tallo central. La Royal Horticultural Society recomienda recortarlo aproximadamente a la mitad cuando la planta joven alcance unos 15 centímetros, haciendo el corte justo por encima de una hoja. El objetivo de esta poda es estimular la ramificación, evitar la pérdida de energía y empezar a formar una planta más tupida.
El corte puede hacerse ligeramente en oblicuo, dejando intacta la yema situada por debajo. Lo ideal es cortar unos seis milímetros por encima de una yema y con una ligera inclinación que se aleje de ella. Se trata de obtener un corte limpio y bien situado; la inclinación no constituye, por sí sola, una técnica para engrosar el aguacate.
Retirar la yema terminal libera a otras yemas de la inhibición que limita su crecimiento, permitiendo que comiencen a ramificar. Para conseguir un tronco grueso, el trabajo continúa después.
El engrosamiento requiere periodos de crecimiento vigoroso, espacio para las raíces y evitar podas constantes durante esa etapa. Después se trabaja la forma. Germinar un hueso y recortar su tallo permite empezar el proyecto, pero la apariencia de árbol en miniatura se construye con sucesivas fases de cultivo y formación.
Una vez en maceta, la planta necesita una ubicación luminosa y un sustrato que evacue bien el exceso de agua. Hay que mantenerlo húmedo sin que quede empapado. Asimismo, hay que tener clara una advertencia: los aguacates cultivados como plantas de interior normalmente no florecen ni producen frutos. El objetivo ornamental será cuidar y formar el árbol; las tostadas seguirán dependiendo de la frutería.
Fotos | Pexels/Google DeepMind
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